Mostrando entradas con la etiqueta Camilo Torres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camilo Torres. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de febrero de 2013

Parábola de Camilo Torres


Como igual nadie entendió el por qué de la vocación sacerdotal del joven Camilo Torres Restrepo- ni siquiera quien le acompañó a la estación de La Sabana, Luis Villar Borda-, igual, nadie entendió por qué se fue a la montaña. Cuando la montaña era algo más que…
Y digo nadie, porque no lo entendió el entonces naciente Ejército de Liberación Nacional, quizá esos fueron los que menos. Los más alejados de comprender el carisma místico de Camilo, la forma en que él veía la emancipación de su pueblo.
Camilo fue un hombre que la vida lo fue arrastrando. Si bien nada guardaba de cura de confesionario, y eso lo encontramos cuando le expulsan de la capellanía de la Universidad Nacional, tampoco con el secuestro de civiles y extorsión de dinero.
Enrique Santos Calderón, diría que es una lástima para la izquierda colombiana, que , teniendo a Camilo,  se vayan a buscar modelos que no tienen nada que ver con él.
En carta de Isabelita Restrepo, madre del irreverente cura, escribe: “Fidel quiere que escoja una casa donde vivir, pero yo le digo que él manda en Cuba, pero no en esta madre suya”.
Terminó sus años aquí, en esta isla y pocos lo saben. Es una parábola. La misma parábola del enigma de la vida de Camilo Torres Restrepo.
    

Dos Camilos tengo yo...


Nuestro continente sufre de cargar con la necrofilia como algo que debemos admirar. Pasan los año s y seguimos conmemorando las muertes  y olvidando los nacimientos. Damos vivas a las mortajas, enterramos las serpentinas.
Así, el Camilo cubano es traído a nosotros, cuando se nos fue; así el Camilo colombiano es alabado por un fusilito.
Quién recuerda el cumplevidas de ambos. Muy pocos.  Se impone la necrofilia centenaria, de la cual, los rebeldes, no hemos sabido sacudirnos.
La biofilia, que tanto cita Paulo Freire, parece maldita incluso entre algunos educadores y educadoras populares. Camilo Torres fue el precusor de la Teología de la Liberación. El fundador junto a Fals Borda y Umaña  Luna de la primera Facultad de Sociología de América Latina. De crear la organización política Frente Unido, donde iba la Democracia Cristiana, pasando por el ala disidente del liberalismo colombiano- el Movimiento Revolucionario Liberal, encabezado por López Michelsen-, hasta  miembros de las Juventudes Comunistas.
Del Camilo cubano, los niños solo conocen que su avioneta se perdió en el mar. El resto, que hay escuelas de formación militar que llevan su nombre. Pero, a quién el che le dedica su texto  Guerra de guerrillas …casi nadie lo sabe…casi nadie sabe de la novia salvadoreña mientras fregaba platos y de sus acercamientos ligeros al anarcosindicalismo, gracias a los emigrados españoles.
Dos Camilos tengo yo…a los dos los llevo vivos