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domingo, 17 de marzo de 2013

LA QUE SUPO REÍRSE


Los norcoreanos me llaman la atención de sobremanera. Por la televisión- TeleSur mediante- , me topo con una sociedad monolítica y que celebra la detonación de una bomba nuclear subterránea, que puede traer consecuencias e implicaciones mundiales. A la vez, una imagen cotidiana me alivia: mientras subo la loma de la calle 2, en el patio de su embajada, una mujer, enseña , maternalmente , a un bebé, dar su pasos, y le hace arrumacos.
En la Feria Internacional del Libro recién concluida en La Habana, mientras conversaba un troskista posadista- algo distante de la lucidez política y en consecuencia divertidísimo-, pasaron por el local miembros de la legación de Pyongyang, de guayabera , pasador con el rostro de Kim Yong Un y una muchachita quien debía ser familiar de ellos.
Les increpé si ellos estaban conscientes de la barbaridad cometida y de todo su alcance. “Es culpa de los americanos”. Respondieron-casi- a coro. Y la muchachita reía. Ustedes no han reparado que yo también soy americano…y se quedaron turbados…soy cubano, y por ser cubano soy americano. Entonces se rieron con alivio. Y como soy cubano, tengo dentro de mi país,  una base militar que pertenece a los Estados Unidos de América, aunque  ni mi Gobierno, ni el pueblo los quiera aquí, y nos han matado soldados jóvenes, sin haberles disparado nosotros nunca ni este plomo.  Por demás están mucho más cerca ellos, de La Habana que de ustedes. Esta vez no rieron. Los funcionarios, salieron con paso tenso y apurado. Pero sí la muchachita, quien curiosamente, para bien, no llevaba ningún pasador en la blusa. Es posible que haya aprendido a dar sus primeros pasos en el patio de un caserón tropical.
                       

jueves, 7 de marzo de 2013

SEGUID EL EJEMPLO QUE CHÁVEZ NOS DIO...


Seguid el ejemplo que Chávez nos dio. Seguirlo en el niño que sigue jugando y con su lucides lúcida deja atrás, con un batazo bien largo, a los que no saben perdonar y solo traen en su boca el boca el odio. Seguirlo en los niños y niñas que tienen el verbo tan limpio como las mañanas y desconocen lo que puede ser el rencor y la desidia. Seguirlo siempre, de tal forma que lo descaudillemos, antes que otros lo encaudillen y sea imposible mirarle el rostro, porque está encandilado y tiene una seriedad  cercana a lo marmóleo. Seguirlo siempre , fuera de las cajas fúnebres y los panteones. Seguirlo en los potros de las sabanas. Seguirlo en quienes no guardan ambición de poder. Seguirlo en la -posible- paz en Colombia. Seguirlo llorando con lágrimas en el momento de las lágrimas y con risa y carcajada en el tiempo alegre. Seguirlo, de modo crítico y nunca monolítico, porque no es de piedra y que sean las manos que lo acompañan , como ayer, múltiples manos. 
Seguid el ejemplo que Chávez nos dió. Hoy, mañana, siempre.